Tres grandes ventajas y tres grandes inconvenientes al comprar un patinete eléctrico

¿Andas detrás de un patinete eléctrico? Antes de decidirte, te atrae investigar esto.

¿Quieres comprarte un patinete eléctrico? No es de extrañar: es el medio de transporte popular. Y sucede que si en 2018 los patinetes eléctricos asomaron la patita y tuvieron un despertar subjetivamente tímido, en 2019 el boom de los patinetes eléctricos fué meteórico, y se ve que se han multiplicado por nuestras calles. No te pierdas: Tres cosas que no puedes llevar a cabo en Madrid con un patinete eléctrico… Y nadie sabe

Era esperable que varios sean los que desean tener un patinete eléctrico; son servibles, limpios, y además aceptan unir el transporte individual con el público. Pero ojo, porque no es oro todo lo que reluce; y los patinetes eléctricos además tienen peros. Por esto, y antes de que elijas a comprarte un patinete eléctrico, te animamos a que leas con detenimiento esta información. ¡Toma nota!

Tres virtudes de tener patinete eléctrico

Empecemos por la parte buena del patinete eléctrico: estas son sus primordiales virtudes, las causas que te van a hacer desear comprarte uno. Dejando la distracción además (y es que varios son los que desean circular en patinete por el fácil hecho de gozar de ello), estos son los pros más interesantes de esta clase de transporte:

1. Adiós, atascos

Quienes vivan en una enorme localidad (y no tan grande) sabrán el padecimiento períodico y la horrible pérdida de tiempo que suponen los atascos. Con el patinete eléctrico, el tiempo va a volver a ser tuyo, y tendrás la posibilidad de dedicarle menos tiempo a los trayectos, y más a tus quehaceres diarios.

Eso sí: recuerda circular con precaución, y jamás, jamás, jamás vayas en patinete eléctrico sin casco. Ten en cuenta que es un transporte en el que el conductor va totalmente expuesto, con lo que algún caída o despiste puede costarte un disgusto muy serio.

2. Su practicidad y ligereza

Otra de las considerables virtudes de los patinetes eléctricos es su ligereza (bueno, no todos lo son tanto), pero es verdad que al ser plegables y tener un peso subjetivamente bajo, aceptan desplazamientos desde la misma puerta de tu casa hasta el destino final, o inclusive la conjunción con otros medios de transporte (metro, ómnibus…).

Además, como llenan poco espacio, se tienen la posibilidad de almacenar en algún hueco de la vivienda (algo que no sucede con muchas bicis).

3. Transporte limpio

Con los nuevos protocolos anticontaminación presentes en parte importante de las localidades españolas, tener elecciones de transporte limpias, que logren usarse aun cuando se activen determinados niveles, es una aceptable iniciativa.

Tres grandes ventajas y tres grandes inconvenientes al comprar un patinete eléctrico. Fuente: GettyImages

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Además, los patinetes eléctricos conllevan un ahorro para el bolsillo del usuario, ya que no requieren combustible, y su gasto eléctrico es muy poco. Cabe nombrar que, de media, los patinetes eléctricos tienen una soberanía de 130 minutos, un poco más que bastante para los desplazamientos urbanos del todo el tiempo.

Tres virtudes de tener patinete eléctrico

Pero, como ya te adelantaba al inicio de este artículo, no es oro todo lo que reluce; y los patinetes eléctricos además tienen sus contras. Pasemos a investigar los peros de este medio de transporte.

1. Ojo a la normativa para los patinetes eléctricos

A fecha de hoy, no hay una normativa nacional para los patinetes eléctricos, lo cual es un inconveniente para sus individuos. ¿Por qué? Ya que porque han de comprender la legislación que existe en cada ayuntamiento para esta clase de transporte.

La normativa para circular en patinete eléctrico varía de un ayuntamiento a otro.

Lo verdaderamente recurrente es que las localidades adopten la normativa sugerida por la DGT: los patinetes eléctricos tienen que circular por la calzada, y jamás por las aceras. Cabe nombrar que Tráfico todavía no posee un reglamento obligación a este respecto, más allá de que están haciendo un trabajo ya en ello. Pero, como te decía al inicio, esta regla puede cambiar de un ayuntamiento a otro; de hecho, hay algunos que prohíben su uso por la calzada, y obligan a los patinetes eléctricos a circular por las aceras, y a la misma agilidad que los peatones.

Por eso, si te propones a comprarte un patinete eléctrico, te tocará investigar la normativa del ayuntamiento (o ayuntamientos) de las localidades por las que vayas a circular. Y, desde luego, te obliguen o no, por tu seguridad transporta siempre casco.

2. El patinete eléctrico transporta riesgos

Nos encontramos en concordancia en que el patinete es un transporte efectivo y entretenido; pero, sin dudas, entraña una secuencia de peligros que frecuentemente no se aprecian dado su espíritu juvenil.

Para evadir estos peligros, lo destacado es realizar una conducción sensato, y tener todas las prudencias pertinentes:

  • Evita las dispesiones. De la misma manera que algún otro transporte, estas son el peor enemigo del patinete eléctrico.
  • Mantén la distancia de seguridad.
  • Lleva casco.
  • Ten precaución con la velocidad; mejor no excedas de los 20 km/h.

3. No te olvides del mantenimiento

Aunque es un poco pesado, el cuidado de algún transporte (incluidos los patinetes eléctricos) es primordial para que su historia sea extendida y sana. De esta forma, entre otras cosas, deberás realizar operaciones como:

  • Ajuste de los frenos.
  • Renovar los neumáticos cuando sea primordial.
  • Arreglar probables pinchazos.

Si el patinete sufre alguna clase de avería más aparatosa, posiblemente te toque proceder a un servicio especializado para que lo reparen (lo que supondrá un coste extra).

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